…El primer rumor del día, en esta Isla de tan perdurables como efímeros rumores, era referido con Antonio Fagundez y Romario De la Providencia. El principio o el fin de toda conversación llevaba algún comentario de referencia, ya por los a favor o los en contra, pero nadie era indiferente. Se hizo una peña en la misma esquina de un parque, que después del día de trabajo, muchos pasaban para conocer las últimas noticias de la vida de uno u otro, o para dar su opinión al respecto. Ya esto había levantado acaloradas discusiones que hacía necesaria la intervención de la guardia local. Se levantaron apuestas a tal nivel, que terminó siendo un banco local quien asumiera formalmente la responsabilidad de las cantidades que se jugaban…